Un entorno ajetreado, alborotado y un tanto raro. Se hace difícil distinguir entre lo bueno y lo malo. Dicen que lo bueno no es siempre lo mejor y que lo malo no es del todo lo peor. Se avecina un tiempo amargo, de agobio y encierro, de penas y llantos. No quiero pensarlo ni probarlo, quiero que pase el tiempo sin haberme enterado de los días raros y las noches sin descanso.
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