lunes 10 de enero de 2011

et là tu cries un peu plus fort


Después de todo llega para disculparse, para desahogarse y expresar sus sentimientos, pero ya es tarde, el tren estaba en marcha y tú sin pensartelo dos veces saltaste de él y te llevaste contigo todo que arrastrabas a cada paso que te alejabas. Dispuesto a saltar de ese tren te lanzaste a los brazos del vacío, lugar donde no hay absolutamente nada en lo que poder mantenerte en pie, pero tú te hacías el fuerte intentando mantenerte erguido por un momento, y en realidad poca cuenta te dabas de que perdías esa fuerza por momentos. Vuelves cuando estoy apunto de olvidarte, debes buscar tu camino en otra parte, porque este tren ya se fue hace algún tiempo; y cuando alguien tira todo por la borda del tren sin pensar lo más mínimo, se arriesga a no poder volver a subir en él. Nada hay tan evidente como que él simplemente me destroza el camino para ser también derrotado inmediatamente después. En todas partes se halla detrás de mí compartiendo mis aspiraciones y en parte mis ilusiones, a veces en silencio y retraído, pero preparando en secreto su caída.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada